Ecomuseo minero

 

En pleno corazón de la cuenca minera asturiana, en el concejo de Langreo, se encuentra el valle de Samuño. Como ocurre en toda la zona minera, en este valle convive el verde y espléndido paisaje natural de la región, con la huella que ha dejado la actividad minera después de más de un siglo de extracción.

Esta zona experimentó su mayor desarrollo con la llegada de las empresas mineras. La creación de vías de comunicación y el nacimiento de nuevos núcleos de población situaron a este lugar, a principios del siglo XX, en una de los más influyentes de Langreo, ya que albergaba a casi a la cuarta parte de la población del municipio, debido a la cantidad de mineros que residían en el valle del Samuño y su entorno. 

Las peculiaridades del valle, unidas a la conservación de su patrimonio industrial, cultural y etnográfico, permiten plantear la creación de este Ecomuseo, en el que el territorio y el patrimonio superan, con creces, el concepto de colección museográfica que, habitualmente, estamos acostumbrados a encontrar en el interior de un edificio. 

La recuperación de una trinchera de ferrocarril que transportaba el mineral desde las minas del alto Samuño hasta el valle del Nalón, permitirá a los visitantes del Ecomuseo subirse a un auténtico tren minero y recorrer el viejo camino del carbón.